viernes, 15 de febrero de 2013



HAL y yo

Nicholas Carr en HAL y yo, nos muestra una visión subjetiva frente a los cambios mentales que suscitan en la era posmoderna frente al uso frecuente del Internet y como este se ve reflejado en simples acciones cotidianas creando nueva narrativas mentales tanto informáticas como fisiológicas expresadas no solamente en acciones de concentración especificas, que aclara el autor, son precarias en referencia con las acciones pasadas en donde este encontraba en la lectura un profundo acople de su mente mientras que con “the global village” como llamaría de manera futurista Mcluhan se ha ido disminuyendo de manera significativa a tal punto de perderse en rastros vagos de la lectura de textos académicos o literarios al querer abarcar información de manera mucho mas veloz como sucede en Internet con el flujo continuo y no trascendente de información Web.
Hay un interés particular frente a la metaforizacion de Hal. Arthur C. Clarke recrea este personaje en 2001 A Space Odyssey  como un personaje antagónico que además de matar a los miembros de la tripulación que acompañaban a Dave retoma características humanas es decir ya no es una simple creación del hombre para dominar a la naturaleza sino que este se ve entonces manipulado por su creación, esto es lo que Nicholas Carr  nos muestra al decirnos que no solamente el hombre centra su atención en crear dispositivos facilitadores sino que estos convierten la mente de su creador en una mente facilista.”Echaba de menos mi viejo cerebro”[1]

La visión de Carr no es una visión radical frente al uso de estas tecnologías es simplemente una descripción académica demostrativa y ejemplificada en su vida.

Los caminos vitales

El cerebro es un objeto de observación que através de la historia a despertado en científicos, psiquiatras, psicólogos antropólogos, etc., diferentes puntos de vista de acuerdo con la observación de conductas.

Nicholas Carr nos da una muestra de ellos tomando como partida escritos de Nietzsche en los que cambiaba su estructura textual dependiendo del medio en donde lo escribía. Citando a Mcluhan con su episteme filosófica “El medio es el mensaje” ¿es entonces el medio un cambiante del cerebro en la medida que regula la interacción del escritor con la maquina?. Carr nos demuestra lo anterior diciendo que el cerebro es una órgano con características de plastificaron, maleable, mejora o se empobrece dependiendo de su uso, células mueren y nacen. Freud afirma que el cerebro da forma a nuestros pensamientos y que estos nacen de las interacciones electroquímicas entre las neuronas con la mediación de la sinapsis.

Nuestro cerebro tiene la capacidad de adaptarse al medio, característica que ejemplifica con Nietzsche en donde la maquina de escribir le modifica su estructura de pensamiento “Tenéis razón”, le respondió Nietzsche. “Nuestros útiles de escritura participan en la formación de nuestros pensamientos.”[2], nuestro cerebro es maleable y adaptable esta en un constante flujo, son estos los caminos vitales de los que habla Carr son estos los caminos en donde el hombre através de su experiencia crea su forma cerebral.


[1] Nicholas Carr, Superficiales, ¿Qué está haciendo Internet con nuestras mentes? Pág. 29. 2011, Taurus
[2] Gramophone, Film, Typewriter - Friedrich A. Kittler -

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